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Mi experiencia en un proceso de selección en ADEIT (Fundación Universidad-Empresa de Valencia)
He participado recientemente en un proceso de selección promovido por la Fundación Universidad-Empresa de Valencia (ADEIT), y me siento en la obligación de compartir mi experiencia y percepción sobre el mismo.
Considero que las bases del proceso han sido elaboradas directamente por la dirección de la entidad sin la suficiente supervisión externa o mecanismos de control independientes, lo que ha derivado en un procedimiento arbitrario y poco transparente. A lo largo del proceso, he observado cómo prevalecía la valoración subjetiva de los miembros del tribunal frente a una evaluación rigurosa y objetiva de los méritos de los candidatos.
Cuando se han presentado alegaciones fundamentadas sobre esta falta de transparencia y neutralidad, estas han sido desestimadas sin una revisión externa, lo que pone de manifiesto la ausencia de una entidad u organismo superior que supervise y garantice la imparcialidad en este tipo de procesos.
Bajo estas condiciones, la dirección del centro tiene la posibilidad de conducir procesos selectivos sin los controles necesarios, favoreciendo la designación de candidatos de forma discrecional.
Desde mi punto de vista, las bases parecen estar formuladas para otorgar a la dirección un control absoluto sobre el resultado final, lo cual pone en riesgo los principios de mérito, igualdad, capacidad y transparencia que deberían regir cualquier proceso público o institucional.
Creo que compartir esta experiencia puede servir para fomentar una reflexión colectiva y promover prácticas más justas, abiertas y fiscalizadas en entidades que deberían velar por la transparencia, el talento y la igualdad de oportunidades.
Contestación al comentario de respuesta por parte de ADEIT:
Agradezco a ADEIT y en especial al área de Recursos Humanos por tomarse el tiempo de responder a mis observaciones y por el interés demostrado en mantener un diálogo abierto. Valoro positivamente que exista esta disposición al intercambio de impresiones, pues refleja una voluntad de transparencia que siempre es encomiable en cualquier institución.
No obstante, y con el mismo espíritu constructivo que motivó mi comentario inicial, me permito reiterar respetuosamente la reflexión que compartí: considero que sería muy positivo para la Fundación —y para la confianza de quienes participan en sus procesos— que existiera una separación clara entre:
1. El órgano que diseña las bases de las convocatorias,
2. El jurado que evalúa las candidaturas, y
3. Un mecanismo independiente de supervisión (ajeno a los dos anteriores) que garantice la imparcialidad y resuelva posibles conflictos de interés.
En concreto, destaco que el área de Transparencia de ADEIT, al estar integrada en el gabinete jurídico —y dado que este mismo gabinete formó parte del propio jurado—, no cumple, a mi entender, con el estándar de independencia que muchos candidatos esperarían de un órgano supervisor. Esta dualidad de funciones podría generar percepciones de falta de neutralidad.
Insisto en que mi intención no es cuestionar el trabajo de las personas involucradas, sino aportar una perspectiva de mejora.
Confío en que esta feedback pueda ser útil para seguir avanzando hacia procesos aún más robustos y equitativos, algo que sin duda beneficiaría tanto a la Fundación como a los participantes.
Nuevamente, agradezco la atención prestada y el tono respetuoso de su respuesta. Quedo a disposición por si consideran oportuno profundizar en estas reflexiones.